Si había ayer un jugador de la Real pendiente del teléfono para conocer su futuro, ése fue Toño Ramírez. El portero riojano mantenía desde hace días contactos con el Xerez, club que pretendía su cesión para esta temporada, pero finalmente la operación no cristalizó.
El Xerez no parecía dispuesto a hacerse cargo de parte de la ficha del meta, única condición que impusieron en las oficinas de Anoeta para dar el OK a su salida. Toño Ramírez no recibió noticias desde Andalucía, por lo que se queda en Zubieta para pelear por el puesto con Claudio Bravo y Eñaut Zubikarai. En principio iba a ser este último quien se marchara cedido, pero su fichaje por el Hércules se truncó cuando parecía cerrado.


