Cuando le han recordado sus críticas a los jugadores tras el encuentro ha esbozado una disculpa: "La decepción y la frustración estaban calientes después del partido. Para mí era increíble. Durante treinta minutos juegas a un gran nivel y en siete minutos, adiós".
Ha puesto sus esperanzas en el partido de mañana: "Llevábamos dos meses buenos y yo espero que lo de Mallorca sea sólo un accidente, gran accidente, y podamos mantener la dinámica de estos dos meses. El partido de Valencia es un reto para nosotros ante un gran rival y confío en que podamos reaccionar de inmediato".
No ha escatimado elogios para los de Emery: "Es el tercer equipo de la Liga, el mejor después de los dos más grandes del mundo" y terminó confesando que ayer había visto al grupo bastante recuperado después del golpe copero.

